Escuela Industrial

El hombre que escribió este libro ha dedicado su vida a ese fervor y da cuenta de ello en poemas reveladores de la condición existencial, tan conmovedores como desolados. Escepticismo cubierto por fino sentido del humor. Comprensión del mundo dolorosa y resignada, frente a la corrosión, la descomposición de lo humano. Notas de ternura o de ironía que acompañan la soledad de un hombre extrañado frente al mundo.
Poemas extraídos de lo cotidiano, puestos para hacer pasar por esas comunes cosas las cuestiones esenciales, hacer poesía con lo que otros esconden o desechan, porque él ha querido que entrara en el poema todo aquello que para otros no ha tenido un lugar. La escuela en este caso. La Escuela del Trabajo, como se la llama también en su ciudad. Leyéndolo, releyéndolo, no puede uno sino recordar que escribir poesía significa sobre todo un modo de ser y de vivir.


